
Gallinée Hair Créme Lavante 200ml
Crema lavante capilar sin sulfatos para cuero cabelludo sensible
Tipo: Champú
Etiquetas:agua-de-arroz-fermentada, champu-sin-sulfatos, crema-lavante, cuero-cabelludo, gallinee, novedad, prebioticos, sin-espuma
Gallinée Hair Créme Lavante 200ml
Farmacia de Carmen
Calle San Andrés 10
45830 Miguel Esteban
Toledo
España
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Gallinée Hair Crème Lavante Crema Lavante Capilar 200 ml
Es la Crème Lavante de Gallinée: una crema limpiadora sin sulfatos que limpia sin hacer espuma, con agua de arroz fermentada, prebióticos y postbióticos.
Para quién es
- Cuero cabelludo sensible o que pica.
- Tendencia a la caspa.
- Quien quiere espaciar los lavados.
- Cabello rizado, seco o encrespado.
- Todo tipo de cabellos.
Qué es Gallinée
Gallinée es una marca francesa fundada por Marie Drago, doctora en Farmacia, y construida por completo alrededor del microbioma cutáneo. Todas sus fórmulas se ajustan al pH fisiológico de la piel y giran en torno a un complejo propio de prebióticos, probióticos y ácido láctico.
⚠️ La espuma, que es el gran malentendido del cuidado capilar
Merece encabezar la explicación, porque es la objeción inmediata de todo el mundo la primera vez.
La espuma no limpia. Es una consecuencia visual del tipo de tensioactivo empleado, no una medida de su eficacia.
Lo que limpia son los tensioactivos: moléculas con una parte afín al agua y otra afín a la grasa, capaces de rodear la suciedad y el exceso de sebo y arrastrarlos con el aclarado. Que además generen espuma es un efecto secundario.
Y hay un dato que lo demuestra: los lavavajillas de máquina apenas hacen espuma, porque interferiría con el funcionamiento del aparato, y limpian perfectamente.
La asociación entre espuma y limpieza es aprendida: nos han enseñado durante décadas que un producto que no hace espuma no funciona.
Y los sulfatos, con matices
Merece explicarse con honestidad, porque el tema está lleno de exageraciones en ambos sentidos.
El SLS (lauril sulfato sódico) y el SLES (lauril éter sulfato sódico) son tensioactivos aniónicos, muy eficaces y muy espumantes. Son los responsables de la espuma abundante de un champú convencional.
Lo que sí es cierto: son detergentes potentes, y al retirar el sebo no distinguen entre el exceso y los lípidos propios de la barrera. Un uso frecuente puede resecar e irritar un cuero cabelludo sensible.
Lo que se exagera: no son tóxicos ni cancerígenos, como circula por internet. El SLES es, además, notablemente más suave que el SLS. Para un cuero cabelludo sano y sin problemas, no representan ningún riesgo.
Y el punto de equilibrio: en un cuero cabelludo sensible, con picor, con tendencia atópica o en un cabello muy seco o rizado, prescindir de ellos tiene sentido y se nota.
⚠️ Y el círculo del cabello graso
Merece explicarse, porque es la razón por la que este producto ayuda a espaciar los lavados.
Un lavado agresivo retira el sebo por completo. El cuero cabelludo lo interpreta como una señal y responde produciendo más. Al día siguiente el pelo vuelve a estar graso, se lava de nuevo, y el ciclo se refuerza.
Una limpieza más suave retira el exceso sin arrasar la barrera, lo que permite que la producción de sebo se normalice progresivamente.
Y conviene una advertencia realista: al cambiar a una limpieza suave, las primeras 2-4 semanas pueden ser de transición, con sensación de pelo más pesado. Es normal, y merece la pena esperar a que pase antes de juzgar el producto.
El cuero cabelludo es piel, y eso lo cambia todo
Merece explicarse, porque es la idea que reordena todo el cuidado capilar.
Solemos tratar el cuero cabelludo como si fuera una simple base sobre la que crece el pelo. Pero es piel, con sus mismas capas, su barrera y su microbioma. Y tiene además unas características muy particulares:
- Es una de las zonas con mayor densidad de glándulas sebáceas de todo el cuerpo, junto con la cara y la parte alta de la espalda.
- Aloja unos 100.000 folículos, cada uno con su glándula asociada.
- Está en un ambiente ocluido por el propio cabello: más húmedo y más cálido que el resto de la piel.
- Su microbioma está dominado por Malassezia, un hongo lipofílico que se alimenta precisamente de los lípidos del sebo.
⚠️ Y ahí está la clave de la caspa: Malassezia forma parte de la flora normal del cuero cabelludo de todo el mundo. La caspa no aparece porque «haya» Malassezia, sino cuando se produce una combinación de tres factores: sebo abundante, proliferación excesiva del hongo y una respuesta individual a los ácidos grasos libres que genera al metabolizar ese sebo.
Ese último punto es el que explica por qué no todo el mundo con el pelo graso tiene caspa: es una cuestión de susceptibilidad personal.
El agua de arroz fermentada
El agua de arroz es un cuidado capilar tradicional en varias culturas asiáticas, y aporta almidones, aminoácidos, vitaminas del grupo B e inositol.
La fermentación transforma esos componentes en fragmentos más biodisponibles, genera postbióticos y baja el pH, acercándolo al rango ácido que prefiere el cuero cabelludo.
El microbioma cutáneo, que es el eje de toda la marca
Merece explicarse bien, porque es un cambio de enfoque relativamente reciente en dermocosmética.
La superficie de la piel alberga una comunidad de microorganismos —bacterias, hongos, virus y ácaros— que no son huéspedes pasivos. Se estima que conviven cientos de especies, con una composición que varía según la zona del cuerpo: no es lo mismo la espalda, rica en sebo, que el antebrazo, seco, o el pliegue axilar, húmedo.
Y sus funciones son reales:
- Competencia: ocupan el espacio y los nutrientes, dificultando la colonización de patógenos.
- Producción de sustancias antimicrobianas: algunas cepas fabrican bacteriocinas.
- Educación inmunitaria: interactúan con las células inmunes de la piel y modulan la respuesta inflamatoria.
- Mantenimiento del pH: fermentan y producen ácidos que sostienen el manto ácido.
Y el manto ácido, que es la clave del pH
Merece un apartado, porque explica por qué todos los productos de la marca declaran pH fisiológico.
La superficie sana de la piel tiene un pH ácido, en torno a 4,7-5,5. Y eso no es casual: ese pH cumple varias funciones a la vez.
- Favorece a las bacterias comensales, que prefieren un medio ácido, y dificulta a muchas patógenas —Staphylococcus aureus, por ejemplo, prefiere pH neutro—.
- Regula las enzimas que procesan los lípidos de la barrera, que son pH-dependientes.
- Controla la descamación ordenada de los corneocitos.
⚠️ Y aquí lo importante: un jabón tradicional tiene un pH alcalino, de 9 o 10. Cada lavado con jabón desplaza el pH cutáneo durante horas, y en pieles ya alteradas —atópicas, por ejemplo— la recuperación es aún más lenta. Un limpiador de pH ajustado evita ese desajuste.
Prebióticos, probióticos y postbióticos
Conviene distinguir los tres términos, porque se confunden constantemente:
- Prebiótico: el alimento de los microorganismos beneficiosos. No está vivo. Aquí son la inulina y el alfa-glucano oligosacárido, fibras y azúcares que las bacterias comensales fermentan.
- Probiótico: microorganismos vivos. ⚠️ En cosmética es técnicamente muy difícil mantenerlos viables dentro de un producto conservado, así que lo que suele incorporarse son lisados o extractos bacterianos, no bacterias vivas.
- Postbiótico: los productos del metabolismo bacteriano. El ácido láctico es el ejemplo clásico.
Y el ácido láctico, que hace tres cosas a la vez
Merece explicarse, porque es el ingrediente más versátil de la marca.
El ácido láctico es un alfa-hidroxiácido (AHA), y es el que producen de forma natural los lactobacilos. En cosmética cumple funciones distintas según la concentración y el pH:
- Ajusta el pH hacia el rango ácido fisiológico.
- Exfolia suavemente: rompe las uniones entre corneocitos. Y frente a otros AHA tiene una ventaja: su molécula es más grande que la del glicólico, penetra más despacio y resulta bastante mejor tolerada.
- Hidrata: es componente del factor natural de hidratación (NMF) de la propia piel, así que actúa también como humectante.
Es, de los AHA, el más adecuado para piel sensible.
Cómo lavarse el pelo con una crema sin espuma
- Usa más cantidad de la que usarías de champú: al no expandirse en espuma, necesita volumen para repartirse.
- Aplica sobre el pelo bien mojado, directamente en el cuero cabelludo, por secciones.
- Masajea más tiempo: es la fricción de las yemas lo que hace el trabajo, no la espuma. Dedícale 1-2 minutos.
- Aclara muy bien: al ser cremosa, requiere un aclarado más largo del habitual.
- Repite si hace falta la primera vez, si venías de usar siliconas.
- Dale tiempo: 2-4 semanas de adaptación.
Consúltanos en la farmacia
Un cuero cabelludo que pica merece que se identifique la causa. En Farmacia Carmen Ramírez te orientamos: pregúntanos.
Advertencias y precauciones
- Uso externo. Producto cosmético.
- Evitar el contacto con los ojos y las mucosas. En caso de contacto, aclarar con abundante agua.
- No ingerir. Mantener fuera del alcance de los niños.
- No aplicar sobre piel irritada, con heridas o lesiones.
- Suspender el uso ante enrojecimiento, escozor o irritación persistente.
- Conservar en lugar fresco y seco.
- Usa más cantidad de la habitual y masajea más tiempo: no hace espuma.
- Aclara a fondo: los restos de producto irritan el cuero cabelludo.
- Evita el contacto con los ojos; si ocurre, aclara con agua abundante.
- Dale 2-4 semanas de adaptación antes de valorarla.
- No la uses sobre cuero cabelludo con heridas o lesiones que supuran.
- No sustituye al tratamiento médico de una dermatitis seborreica.
- Consulta el listado INCI del envase si tienes alergias de contacto conocidas.
- ⚠️ ACUDE A TU DERMATÓLOGO ante caída brusca o en mechones, zonas sin pelo bien delimitadas, enrojecimiento, descamación o dolor del cuero cabelludo, picor persistente, placas que supuran o caspa que no cede: hay alopecias y dermatitis que requieren tratamiento específico.
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Lo encontrarás en Cabello, dentro de champús, en la marca Gallinée. Aparece en búsquedas como champú sin sulfatos ni espuma, gallinée crème lavante, crema lavante cabello rizado o limpiador capilar cuero cabelludo sensible.
