Frasco de Gallinée Hydrating Milk 200 ml, leche corporal hidratante con prebióticos y ácido láctico

Gallinée

Gallinée Body Hydrating Milk 200 ml

Leche corporal hidratante con prebióticos para piel seca y sensible

Precio de venta28,00 €
SKU: 273151 EAN: 5060451731231

Tipo: Loción Corporal

Etiquetas:acido-lactico, gallinee, hidratante-corporal, leche-corporal, novedad, piel-sensible, prebioticos, probioticos

Leche corporal de textura ligera de Gallinée que hidrata, nutre y calma la piel seca o sensible mientras ayuda a mantener el equilibrio del microbioma cutáneo. Combina prebióticos, probióticos y postbióticos con ácido láctico, aceite de almendras dulces y extractos vegetales. Se absorbe rápidamente sin dejar sensación grasa ni pegajosa. Envase de 200 ml. ⚠️ Contiene aceite de almendras dulces.

Cantidad:
Retiro disponible en Farmacia de Carmen Normalmente está listo en 24 horas

Gallinée Body Hydrating Milk 200 ml

Farmacia de Carmen

Retiro disponible, normalmente está listo en 24 horas

Calle San Andrés 10
45830 Miguel Esteban
Toledo
España

Gallinée Body Hydrating Milk Leche Corporal 200 ml

Es la Hydrating Milk de Gallinée: una leche corporal de textura ligera con ácido láctico, aceite de almendras dulces y el complejo de pre, pro y postbióticos de la marca. Se absorbe rápido, sin sensación grasa ni pegajosa.

Para quién es

  • Piel seca o muy seca.
  • Piel sensible o con tendencia atópica.
  • Uso diario, todo el año.
  • Quien no soporta las cremas corporales pesadas.

⚠️ Contiene aceite de almendras dulces: tenlo en cuenta si hay alergia a los frutos secos.

Qué es Gallinée

Gallinée es una marca francesa fundada por Marie Drago, doctora en Farmacia, y construida por completo alrededor del microbioma cutáneo. Todas sus fórmulas se ajustan al pH fisiológico de la piel y giran en torno a un complejo propio de prebióticos, probióticos y ácido láctico.

La barrera cutánea, y el modelo que mejor la explica

Merece explicarse, porque entenderlo cambia la forma de elegir una hidratante.

La capa córnea —el estrato más externo de la epidermis— se describe habitualmente con el modelo de «ladrillos y cemento»:

  • Los ladrillos son los corneocitos: células muertas, aplanadas y muy resistentes, rellenas de queratina.
  • El cemento es la matriz lipídica intercelular, y su composición es notablemente precisa: aproximadamente un 50 % de ceramidas, un 25 % de colesterol y un 15 % de ácidos grasos libres.

Esa proporción no es casual: es lo que permite a los lípidos organizarse en láminas ordenadas y formar una barrera realmente impermeable. Alterar la proporción altera la función.

Y todo ese conjunto está recubierto por el manto hidrolipídico, una película superficial de sebo, sudor y ácido láctico con un pH ácido, en torno a 4,7-5,5. Ese pH cumple tres funciones a la vez: activa las enzimas que procesan los lípidos de la barrera, frena a los microorganismos patógenos y favorece a la flora comensal.

El ácido láctico, que hace tres cosas a la vez

Merece explicarse, porque es el ingrediente más versátil de la marca y el que da nombre a buena parte de su gama.

El ácido láctico es un alfa-hidroxiácido (AHA), y es el que producen de forma natural los lactobacilos al fermentar azúcares. Por eso se considera un postbiótico: un producto del metabolismo bacteriano.

En cosmética cumple funciones distintas según la concentración y el pH:

  • Ajusta el pH hacia el rango ácido fisiológico, el del manto natural de la piel.
  • Exfolia suavemente: rompe las uniones entre corneocitos, favoreciendo la renovación.
  • Hidrata: es componente del factor natural de hidratación (NMF) de la propia piel, así que actúa también como humectante.

Y frente a otros AHA tiene una ventaja concreta: su molécula es más grande que la del glicólico, penetra más despacio y resulta bastante mejor tolerada. Es, de los AHA, el más adecuado para piel sensible.

Y por qué una fórmula corporal puede ser ligera y funcionar

Merece explicarse, porque hay quien asocia hidratación corporal a texturas espesas.

Lo que determina la eficacia no es el peso de la textura, sino la calidad de los ingredientes y el equilibrio entre humectantes, emolientes y oclusivos.

Una leche corporal —una emulsión con mayor proporción de fase acuosa— se extiende con facilidad, se absorbe rápido y resulta más agradable en zonas amplias y en climas cálidos. Y eso tiene una consecuencia práctica muy real: se usa. Una crema muy densa que resulta incómoda acaba en el fondo del cajón, y una hidratante que no se aplica no hidrata nada.

Y el momento importa más que la textura: aplicarla sobre la piel aún húmeda, en los primeros minutos tras la ducha, multiplica el resultado. Es la regla de los tres minutos.

El aceite de almendras dulces

Se extrae de la semilla de Prunus dulcis, y es uno de los emolientes clásicos de la cosmética, con siglos de uso.

Su composición es rica en ácido oleico —en torno al 60-70 %—, ácido linoleico y vitamina E. Es un aceite ligero, de buena extensibilidad y muy bien tolerado.

⚠️ Y una advertencia necesaria: procede de un fruto seco. La alergia al aceite de almendras tópico es poco frecuente, pero conviene tenerlo en cuenta si hay alergia conocida a los frutos secos, y muy especialmente si va a aplicarse en niños con dermatitis atópica, donde la piel dañada facilita la sensibilización.

El microbioma cutáneo, que es el eje de toda la marca

Merece explicarse bien, porque es un cambio de enfoque relativamente reciente en dermocosmética.

La superficie de la piel alberga una comunidad de microorganismos —bacterias, hongos, virus y ácaros— que no son huéspedes pasivos. Se estima que conviven cientos de especies, con una composición que varía según la zona del cuerpo: no es lo mismo la espalda, rica en sebo, que el antebrazo, seco, o el pliegue axilar, húmedo.

Y sus funciones son reales:

  • Competencia: ocupan el espacio y los nutrientes, dificultando la colonización de patógenos.
  • Producción de sustancias antimicrobianas: algunas cepas fabrican bacteriocinas.
  • Educación inmunitaria: interactúan con las células inmunes de la piel y modulan la respuesta inflamatoria.
  • Mantenimiento del pH: fermentan y producen ácidos que sostienen el manto ácido.

Y el manto ácido, que es la clave del pH

Merece un apartado, porque explica por qué todos los productos de la marca declaran pH fisiológico.

La superficie sana de la piel tiene un pH ácido, en torno a 4,7-5,5. Y eso no es casual: ese pH cumple varias funciones a la vez.

  • Favorece a las bacterias comensales, que prefieren un medio ácido, y dificulta a muchas patógenas —Staphylococcus aureus, por ejemplo, prefiere pH neutro—.
  • Regula las enzimas que procesan los lípidos de la barrera, que son pH-dependientes.
  • Controla la descamación ordenada de los corneocitos.

⚠️ Y aquí lo importante: un jabón tradicional tiene un pH alcalino, de 9 o 10. Cada lavado con jabón desplaza el pH cutáneo durante horas, y en pieles ya alteradas —atópicas, por ejemplo— la recuperación es aún más lenta. Un limpiador de pH ajustado evita ese desajuste.

Prebióticos, probióticos y postbióticos

Conviene distinguir los tres términos, porque se confunden constantemente:

  • Prebiótico: el alimento de los microorganismos beneficiosos. No está vivo. Aquí son la inulina y el alfa-glucano oligosacárido, fibras y azúcares que las bacterias comensales fermentan.
  • Probiótico: microorganismos vivos. ⚠️ En cosmética es técnicamente muy difícil mantenerlos viables dentro de un producto conservado, así que lo que suele incorporarse son lisados o extractos bacterianos, no bacterias vivas.
  • Postbiótico: los productos del metabolismo bacteriano. El ácido láctico es el ejemplo clásico.

Y el ácido láctico, que hace tres cosas a la vez

Merece explicarse, porque es el ingrediente más versátil de la marca.

El ácido láctico es un alfa-hidroxiácido (AHA), y es el que producen de forma natural los lactobacilos. En cosmética cumple funciones distintas según la concentración y el pH:

  • Ajusta el pH hacia el rango ácido fisiológico.
  • Exfolia suavemente: rompe las uniones entre corneocitos. Y frente a otros AHA tiene una ventaja: su molécula es más grande que la del glicólico, penetra más despacio y resulta bastante mejor tolerada.
  • Hidrata: es componente del factor natural de hidratación (NMF) de la propia piel, así que actúa también como humectante.

Es, de los AHA, el más adecuado para piel sensible.

Y qué más ayuda con la piel seca

  • Duchas cortas y con agua templada: el agua caliente disuelve los lípidos de la barrera.
  • Syndet o gel sin jabón, de pH ácido.
  • Secar a toques, sin frotar.
  • Hidratar en los 3 minutos siguientes.
  • Humidificar el ambiente en invierno.
  • Ropa de algodón, evitando la lana en contacto directo.
  • Beber suficiente agua.
  • ⚠️ Y no rascarse: el rascado alivia un instante y luego intensifica el picor, además de dañar la barrera. Es el llamado ciclo picor-rascado, y romperlo es la mitad del tratamiento.

Consúltanos en la farmacia

Una piel que pica o se descama merece que se busque la causa. En Farmacia Carmen Ramírez te orientamos: pregúntanos.

Advertencias y precauciones

  • Uso externo. Producto cosmético.
  • Evitar el contacto con los ojos y las mucosas. En caso de contacto, aclarar con abundante agua.
  • No ingerir. Mantener fuera del alcance de los niños.
  • No aplicar sobre piel irritada, con heridas o lesiones.
  • Suspender el uso ante enrojecimiento, escozor o irritación persistente.
  • Conservar en lugar fresco y seco.
  • ⚠️ CONTIENE ÁCIDO LÁCTICO, un alfa-hidroxiácido: puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol. Extrema la fotoprotección diaria.
  • ⚠️ CONTIENE ACEITE DE ALMENDRAS DULCES, procedente de un fruto seco: precaución en caso de alergia a los frutos secos, especialmente en niños con dermatitis atópica.
  • Aplícala sobre la piel húmeda, en los 3 minutos tras la ducha.
  • No la apliques sobre heridas, quemaduras o piel con lesiones abiertas.
  • Realiza una prueba en una zona pequeña si tu piel es muy reactiva.
  • No sustituye al tratamiento médico de un brote de dermatitis.
  • Consulta el listado INCI del envase si tienes alergias de contacto conocidas.
  • ⚠️ ACUDE A TU DERMATÓLOGO ante rojeces persistentes, brotes que no ceden, descamación intensa, picor que no mejora, o ante un lunar que cambia de tamaño, forma, color o bordes, que sangra o no cicatriza.

Categorías relacionadas

Lo encontrarás en Corporal, dentro de hidratantes y piel atópica, en la marca Gallinée. Aparece en búsquedas como leche corporal con prebióticos, gallinée body milk, hidratante corporal piel atópica o leche corporal no grasa.