Tarro de Gallinée Recovery Mask 50 ml, mascarilla facial de noche con karité y avena prebiótica

Gallinée

Gallinée Face Recovery Mask 50 ml

Mascarilla facial de noche nutritiva para piel seca y sensible

Precio de venta26,90 €
SKU: 211413 EAN: 3423222125745

Tipo: Mascarilla Facial

Etiquetas:avena-prebiotica, gallinee, manteca-de-karite, mascarilla-de-noche, mascarilla-facial, microbioma, novedad, piel-seca

Mascarilla facial de noche de Gallinée con aceite de avena prebiótico y manteca de karité. Actúa como escudo para acompañar el proceso natural de reparación de la piel durante el sueño, dejándola más hidratada, nutrida y tersa con el uso continuado. Textura cremosa y sedosa que no mancha la almohada. Apta para piel sensible y atópica. Envase de 50 ml.

Cantidad:
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Gallinée Face Recovery Mask 50 ml

Farmacia de Carmen

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Gallinée Face Recovery Mask Mascarilla Facial de Noche 50 ml

Es la mascarilla de noche de Gallinée: aceite de avena prebiótico y manteca de karité, para acompañar la reparación natural de la piel mientras duermes. De textura cremosa y sedosa, sin manchar la almohada.

Para quién es

  • Piel deshidratada, apagada o tirante.
  • Piel sensible y con tendencia atópica.
  • Épocas de frío, viento o calefacción.
  • Como paso final de la rutina de noche.

Qué es Gallinée

Gallinée es una marca francesa fundada por Marie Drago, doctora en Farmacia, y construida por completo alrededor del microbioma cutáneo. Todas sus fórmulas se ajustan al pH fisiológico de la piel y giran en torno a un complejo propio de prebióticos, probióticos y ácido láctico.

Por qué la noche es distinta para la piel

Merece explicarse, porque da sentido a que exista un producto pensado específicamente para dormir.

Durante el sueño ocurren procesos concretos y medibles:

  • Se libera hormona del crecimiento, sobre todo en las primeras fases de sueño profundo, con papel en la reparación tisular.
  • La renovación celular epidérmica alcanza su pico: la división de los queratinocitos se acelera de madrugada.
  • El cortisol está en su punto más bajo. Y eso importa, porque el cortisol elevado degrada colágeno e interfiere con la reparación de la barrera.
  • Aumenta el flujo sanguíneo cutáneo y la temperatura de la piel.
  • ⚠️ Y aumenta también la pérdida transepidérmica de agua: la piel pierde más agua de noche que de día. Es exactamente por eso por lo que una mascarilla oclusiva nocturna tiene sentido: llega justo cuando la piel más lo necesita.

Y la contrapartida está bien descrita: la privación de sueño se asocia a peor función barrera, más signos de envejecimiento y peor recuperación tras el daño solar.

Qué es una «mascarilla de noche», exactamente

Merece precisarse, porque no funciona como una mascarilla convencional.

Una mascarilla clásica se aplica, actúa unos minutos y se retira. Una mascarilla de noche no se retira: se deja puesta y actúa durante horas.

Su ventaja es el tiempo de contacto. Frente a los 10-20 minutos de una mascarilla convencional, aquí hay seis u ocho horas de oclusión continuada. Y esa oclusión hace algo concreto: forma una película que reduce la evaporación del agua, lo que aumenta la hidratación de la capa córnea y facilita la reparación de la barrera.

Es, en la práctica, una crema muy rica y oclusiva que se aplica como último paso.

La avena, que merece un apartado propio

Merece explicarse, porque es de los ingredientes con más recorrido en piel sensible y atópica.

La avena coloidal (Avena sativa) tiene una historia notable: su uso en dermatología es tan antiguo y está tan asentado que la agencia estadounidense del medicamento la reconoce como protector cutáneo.

Y sus componentes explican por qué:

  • Avenantramidas: polifenoles exclusivos de la avena, con acción antiinflamatoria y antipruriginosa descrita. Son las responsables del efecto calmante sobre el picor.
  • Betaglucanos: polisacáridos que forman una película hidratante y filmógena.
  • Almidones y proteínas: aportan el efecto protector de superficie.
  • Lípidos: la avena tiene un contenido graso alto para un cereal.

Y el aceite de avena prebiótico une ambas cosas: la fracción lipídica emoliente y el componente prebiótico que alimenta a las bacterias comensales.

Y la manteca de karité

Se extrae de la nuez del árbol Vitellaria paradoxa, del África occidental. Es un emoliente clásico con dos características que la distinguen:

  • Su fracción oclusiva, que forma película y frena la pérdida de agua.
  • Su alto contenido en insaponificables —en torno al 5-10 %, muy por encima de la mayoría de los aceites vegetales—, una fracción rica en esteroles vegetales y alcoholes triterpénicos a la que se atribuye acción calmante.

El microbioma cutáneo, que es el eje de toda la marca

Merece explicarse bien, porque es un cambio de enfoque relativamente reciente en dermocosmética.

La superficie de la piel alberga una comunidad de microorganismos —bacterias, hongos, virus y ácaros— que no son huéspedes pasivos. Se estima que conviven cientos de especies, con una composición que varía según la zona del cuerpo: no es lo mismo la espalda, rica en sebo, que el antebrazo, seco, o el pliegue axilar, húmedo.

Y sus funciones son reales:

  • Competencia: ocupan el espacio y los nutrientes, dificultando la colonización de patógenos.
  • Producción de sustancias antimicrobianas: algunas cepas fabrican bacteriocinas.
  • Educación inmunitaria: interactúan con las células inmunes de la piel y modulan la respuesta inflamatoria.
  • Mantenimiento del pH: fermentan y producen ácidos que sostienen el manto ácido.

Y el manto ácido, que es la clave del pH

Merece un apartado, porque explica por qué todos los productos de la marca declaran pH fisiológico.

La superficie sana de la piel tiene un pH ácido, en torno a 4,7-5,5. Y eso no es casual: ese pH cumple varias funciones a la vez.

  • Favorece a las bacterias comensales, que prefieren un medio ácido, y dificulta a muchas patógenas —Staphylococcus aureus, por ejemplo, prefiere pH neutro—.
  • Regula las enzimas que procesan los lípidos de la barrera, que son pH-dependientes.
  • Controla la descamación ordenada de los corneocitos.

⚠️ Y aquí lo importante: un jabón tradicional tiene un pH alcalino, de 9 o 10. Cada lavado con jabón desplaza el pH cutáneo durante horas, y en pieles ya alteradas —atópicas, por ejemplo— la recuperación es aún más lenta. Un limpiador de pH ajustado evita ese desajuste.

Prebióticos, probióticos y postbióticos

Conviene distinguir los tres términos, porque se confunden constantemente:

  • Prebiótico: el alimento de los microorganismos beneficiosos. No está vivo. Aquí son la inulina y el alfa-glucano oligosacárido, fibras y azúcares que las bacterias comensales fermentan.
  • Probiótico: microorganismos vivos. ⚠️ En cosmética es técnicamente muy difícil mantenerlos viables dentro de un producto conservado, así que lo que suele incorporarse son lisados o extractos bacterianos, no bacterias vivas.
  • Postbiótico: los productos del metabolismo bacteriano. El ácido láctico es el ejemplo clásico.

Y el ácido láctico, que hace tres cosas a la vez

Merece explicarse, porque es el ingrediente más versátil de la marca.

El ácido láctico es un alfa-hidroxiácido (AHA), y es el que producen de forma natural los lactobacilos. En cosmética cumple funciones distintas según la concentración y el pH:

  • Ajusta el pH hacia el rango ácido fisiológico.
  • Exfolia suavemente: rompe las uniones entre corneocitos. Y frente a otros AHA tiene una ventaja: su molécula es más grande que la del glicólico, penetra más despacio y resulta bastante mejor tolerada.
  • Hidrata: es componente del factor natural de hidratación (NMF) de la propia piel, así que actúa también como humectante.

Es, de los AHA, el más adecuado para piel sensible.

Cómo usarla

  • Último paso de la rutina de noche, tras el sérum y la crema si los usas.
  • 2 o 3 veces por semana, o a diario en épocas de mucha sequedad.
  • Sobre la piel ligeramente húmeda.
  • No hace falta retirarla: por la mañana, limpia el rostro con normalidad.
  • También puedes usarla como mascarilla corta, 15-20 minutos, y retirar el exceso.

Consúltanos en la farmacia

Una piel que no mejora con crema merece revisarse. En Farmacia Carmen Ramírez te orientamos: pregúntanos.

Advertencias y precauciones

  • Uso externo. Producto cosmético.
  • Evitar el contacto con los ojos y las mucosas. En caso de contacto, aclarar con abundante agua.
  • No ingerir. Mantener fuera del alcance de los niños.
  • No aplicar sobre piel irritada, con heridas o lesiones.
  • Suspender el uso ante enrojecimiento, escozor o irritación persistente.
  • Conservar en lugar fresco y seco.
  • ⚠️ CONTIENE AVENA: aunque la alergia a la avena tópica es poco frecuente, tenlo en cuenta si tienes alergia conocida a los cereales.
  • No sustituye al tratamiento de un brote de dermatitis.
  • Evita el contorno de ojos inmediato: es un producto oclusivo y puede favorecer la hinchazón matutina.
  • Realiza una prueba en una zona pequeña si tu piel es muy reactiva.
  • Consulta el listado INCI del envase si tienes alergias de contacto conocidas.
  • ⚠️ ACUDE A TU DERMATÓLOGO ante rojeces persistentes, brotes que no ceden, descamación intensa, picor que no mejora, o ante un lunar que cambia de tamaño, forma, color o bordes, que sangra o no cicatriza.

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